1/4/2013

Días de domingo: Mercadillo


En Brasil, los mercadillos son una tradición de domingo y es un gran recuerdo de la infancia para mi, de cuando despertaba temprano para ir a comprar frutas y verduras con mi madre, y a cambio ganaba unas chucherías.
Recuerdo que era un ambiente exótico, de colores fuertes, con mucho ruido y de gente que amable que hacían del domingo mi día preferido de la semana. Pero ahora ya de grande veo este día en el calendario de una manera totalmente distinta. Digamos que mi relación con el domingo no es muy amistosa y a cada fin de semana me viene la pregunta:
Qué tiene el domingo que me toca tanto?
Porque es el intermedio, la línea que separa la euforia del fin de semana del estrés del cotidiano. Es el fin y el inicio de la semana. 
Domingo es el día más antagónico, más diversificado. Aquel que uno tiene miles de cosas a hacer o simplemente nada. 
Puede ser el día de la tradicional comida familiar. O aquel día que el cuerpo espera para hacer el deporte predilecto. 
De reunir los amigos. Ver una buena película. 
Poner en día la lectura. 
De no hacer nada y dejar pasar las horas. O ser aquel día de prepararse para el cotidiano. En fin, el domingo puede ser lo mejor día de la semana o la peor pesadilla en la agenda de alguien. Sólo depende de la mirada, del humor y modo de vida de cada uno.
Intentando comprender mi relación con este día y mi dificultad en lidiar con el, empecé a preguntar a los demás que sentían cuando llegaba el domingo, yo quería saber si era algo en común a todos o una angustia solo mía.
Entonces a partir de las actitudes y respuestas decidí crear el proyecto “Días de Domingo” para documentar como las personas, de manera general, lidian con este día.
La primera serie del proyecto fue realizada en uno paseo al mercadillo pues desde una mirada adulta, ella es el símbolo perfecto del antagonismo del domingo. En ella puede haber personas ansiosas, contentas comprando la comida para preparar el almuerzo para la familia y los amigos y que no tiene hora para acabarse. Puede haber aquellas personas que se sientas obligadas por la rutina a preparasen para la semana. Y hay aquellas que trabajan en el domingo, contrariando la idea que tenemos del que el domingo es el día de “no hacer nada”.
“Días de Domingo” es un proyecto modesto y intimista pues surgió de una indagación mía. Su objetivo principal es expresar, por medio de la imparcialidad de las imágenes, una angustia que puede pasar a cualquiera en cualquier lugar del mundo. Será dividido en series pues la intención es documentar las varias facetas del domingo. Las imágenes de la primera serie puede ser de un mercadillo cerca de mi casa o en algún rincón del mundo en que tenga la tradición de vender comida al aire libre, basta que el observador se identifique con el escenario. 
Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.


Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.
Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.
Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.

Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.
Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.
Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.
Días de Domingo: Mercadillo. Fabiana Araújo, 2013.

1 comentario:

  1. Muito bom este projeto. Dias de Domingo. Um retrato da rotina domingueira de muitos de nós. Ótimas fotos. Cores e expressões que me fizeram lembrar do cheiro da feirinha que ia quando menino com minha Avó. Parabéns.

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